La norma

NORMA ESPAÑOLA PARA LA REGULACIÓN DE LA OSTEOPATÍA

AENOR: UNE.EN 16686

INTRODUCCION

STII 2La osteopatía fue desarrollada por Andrew Taylor Still, un médico y cirujano en los Estados Unidos de América a mediados de la década de 1800, que estableció la primera escuela independiente de Osteopatía en 1892.

La Osteopatía (también llamada medicina osteopática) se basa en el contacto manual para el diagnóstico y tratamiento.

Respeta la relación del cuerpo, mente y espíritu en la salud y la enfermedad, dando énfasis en la integridad estructural y funcional del cuerpo y la tendencia intrínseca del cuerpo para la auto-curación.

Los osteópatas utilizan una amplia variedad de técnicas manuales terapéuticas para mejorar función fisiológica y/o dar apoyo a la homeostasis que ha sido alterada por una disfunción somática (en el marco del cuerpo), es decir, deterioro o alteración de la función de estructuras relacionadas con el sistema somático; estructuras esqueléticas, artrodiales y miofasciales; y estructuras relacionadas con elementos vasculares, linfáticos y nuerales.

Los osteópatas usan su comprensión de la relación entre estructura y función para optimizar la auto-regulación del cuerpo y las capacidades de auto-curación.

Este enfoque holístico de atención y curación del paciente se basa en el concepto de que un ser humano es una unidad dinámica funcional, donde todas las partes están interrelacionadas y posee sus propios mecanismos de auto-regulación y auto-curación.

Un componente esencial del concepto osteopático es la terapia manual osteopática, también llamada tratamiento manipulativo osteopático (TMO), que se refiere a una serie de técnicas de manipulación que pueden ser combinadas con otros tratamientos o consejos, por ejemplo, sobre hábitos alimentarios, actividad física y postura.

La práctica de la osteopatía es distinta de otras profesiones de salud que utilizan técnicas manuales, como la fisioterapia o la quiropraxia, a pesar de algunas coincidencias en las técnicas e intervenciones empleadas. Como enfoque manual del paciente, la osteopatía ha contribuido al conocimiento de las terapias manuales y medicinas complementarias y alternativas.

La Osteopatía se practica en muchos países del mundo. En algunos países, los terapeutas manuales utilizan técnicas osteopáticas ante la gran demanda de tratamiento osteopático.

NORMA ESPAÑOLA

AENOR: UNE.EN 16686

PRESENTACION DE ASISTENCIA SANITARIA EN OSTEOPATIA

Introducción 

La osteopatía es una disciplina de asistencia sanitaria de primera intención y centrada en el paciente, que destaca la interrelación de estructura y función del cuerpo, facilita la capacidad innata del cuerpo para curarse a sí mismo, y propugna un enfoque integral de la persona respecto a todos los aspectos de la salud y el desarrollo saludable principalmente mediante la práctica del tratamiento manual. 

A los pacientes que optan por un tratamiento osteopático tiene que garantizárseles la calidad y el estándar de cuidado sanitario que recibirán. 

Esta norma aborda la prestación de diagnóstico, tratamiento y cuidado sanitario osteopático. Aspira a establecer una pauta que facilite una práctica clínica, un aprendizaje, una seguridad y una ética de alta calidad para el beneficio de los pacientes. 

Esta norma europea no sustituye a la legislación nacional. 

1.- Objeto y campo de aplicación 

Esta norma europea especifica los requisitos y recomendaciones para la prestación de asistencia sanitaria, la dotación de instalaciones y equipos, la formación, y el marco ético para la buena práctica de la osteopatía. 

2.- Términos y definiciones 

Para los fines de este documento, se aplican los términos y definiciones siguientes: 

2.1. Cuidado sanitario:

Intervenciones destinadas a mantener y mejorar la salud. 

2.2. Historia clínica:

Exposición detallada del estado de salud y enfermedad de un paciente y otra información contenida en tal historial. 

2.3. Expediente clínico:

Documento relacionado con la historia clínica, el examen, la valoración, la evaluación, el diagnóstico, el tratamiento o el cuidado sanitario que se presta a un paciente, y cualquier información administrativa necesaria. 

2.4 . Comorbilidades:

Procesos patológicos o mórbidos concomitantes pero no relacionados. 

2.5. Consentimiento: 

Aceptación por parte de un paciente de una propuesta de actuación por parte de un osteópata después de haber sido informado de los factores relevantes relacionados con tal actuación. 

2.6. Desarrollo profesional continuado; CPD (Continuing Profesional Development): 

Medios por los que los miembros de una profesión mantienen, mejoran y amplían su conocimiento y aptitudes relacionadas con tal profesión. 

2.7. Diagnóstico: 

Desarrollo por parte de un osteópata de hipótesis de trabajo sobre disfunción(es), y el reconocimiento de los signos y síntomas de trastornos o enfermedad utilizando procesos diagnósticos de reconocimiento, valoración y evaluación. 

2.8. Disfunción:

Area corporal con alguna función biomecánica, neuroeléctnca, vascular, biofísca o bioquímica o celular impedida que está causando una merma de la salud. 

2.9. Salud:

Estado de bienestar físico, mental y social completo y no meramente la ausencia de enfermedad o dolencia. 

2.10. Asistencia sanitaria:

Actividad efectuada por un profesional en el ámbito de la salud y/o del bienestar de la persona. 

2.11. Osteópata: 

Un osteópata (en algunas circunstancias y algunos países denominado médico osteópata o facultativo osteópata) es un individuo que ha completado una formación apropiada en osteopatía y continúa demostrando las cualificaciones requeridas. 

2.12 . Osteopatía: 

Disciplina de asistencia sanitaria de primera intención y centrada en el paciente, que destaca la interrelación de estructura y función del cuerpo, facilita la capacidad innata del cuerpo para curarse a sí mismo, y propugna un enfoque integral de la persona respecto a todos los aspectos de la salud y el desarrollo saludable principalmente mediante la práctica del tratamiento manual. Los términos osteopatía y medicina osteopática son a veces, y en algunos países, utilizados indistintamente. 

2.13. Confidencialidad del paciente:

Derecho de un individuo a que la información que se tiene sobre el mismo se mantenga privada. 

2.14. Profesión de primera intención: 

Profesión a cuya consulta un paciente puede acudir directamente pero que no implica la gestión del cuidado sanitario multidisciplinario del paciente. 

2.15. Derivación:

Transferencia de la responsabilidad del cuidado sanitario a una tercera parte para un fin concreto, tal como investigación, cuidado sanitario o tratamiento adicional que se halla fuera de la competencia del facultativo que remite al paciente. 

2.16. Tratamiento: 

Intervenciones destinadas a mejorar, mantener y proteger la salud, aliviar los síntomas, o reducir la disfunción y la enfermedad. 

3 Descripción de la osteopatía 

La práctica de la osteopatía utiliza el conocimiento osteopático, médico y científico para aplicar los principios de la osteopatía al diagnóstico y tratamiento del paciente. 

El objetivo de la osteopatía es mejorar y favorecer todos los aspectos de la salud y del desarollo saludable. El tratamiento osteopático puede ser preventivo, curativo, paliativo o coadyuvante. 

Los osteópatas analizan y evalúan la integridad estructural y funcional del cuerpo utilizando el razonamiento crítico de los principios osteopáticos para determinar el diagnóstico individual y el tratamiento del paciente. 

Estos principios son: 

  • El ser humano es una unidad funcional dinámica, en cuyo estado de salud influye el cuerpo, la mente y el espíritu; si una de estas partes se cambia en el sistema, el equilibrio del conjunto se verá afectado; 
  • El cuerpo posee mecanismos autorreguladores y se cura a si mismo de forma natural; el ser humano intenta siempre recuperar su propio equilibrio dinámico y establecer la homeostasis; y 
  • Estructura y función están interrelacionadas a todos los niveles del ser humano. 

El enfoque osteopático a la asistencia sanitaria se centra en el paciente y focaliza en su salud en vez de centrarse en la enfermedad. 

El rigor científico y la práctica basada en la evidencia son una parte importante del tratamiento del paciente y de la gestión clínica. 

Los osteópatas utilizan el contacto manual para identificar y evaluar el movimiento en todos los aspectos estructurales y funcionales del paciente, identificando las alteraciones de función y movimiento que impiden la salud y abordando cómo restablecerla. El sentido del tacto altamente desarrollado y la atención a sistemas complejos como una unidad es típico de un enfoque osteopático. 

La osteopatía es una disciplina independiente de asistencia sanitaria. Los osteópatas deberían también cooperar con los facultativos de otras disciplinas. 

La osteopatía se basa en principios extraídos de la fisiología, anatomía y embriología humanas y de otras ciencias biomédicas. Como consecuencia de la complejidad del organismo humano existe un número de modelos diferentes que se usan en osteopatía. 

Los modelos propugnados en el anexo A articulan cómo un osteópata busca influir sobre las respuestas fisiológicas de un paciente. Estos modelos influyen sobre la recogida de información diagnóstica y la interpretación del significado de los hallazgos estructurales en la salud global del paciente. Típicamente, una combinación de modelos será apropiada  para un paciente individual y se adaptará al diagnóstico, comorbilidades, otros regimenes terapéuticos y respuesta al tratamiento del paciente. 

4 Práctica clínica

4.1 Generalidades

La osteopatía se ocupa de la salud del paciente en vez de centrarse en la enfermedad. Los osteópatas deben poseer un entendimiento de los modelos osteopáticos y no osteopáticos de la salud y enfermedad y de cómo estos modelos permiten una consideración crítica del cuidado y del manejo del paciente. Los osteópatas deben poseer un conocimiento crítico de la investigación científica pertinente y de los principios y práctica de los métodos de asistencia sanitaria pertinentes para decidir la derivación de pacientes, la cooperación y el tratamiento coadyuvante de forma adecuada.

4.2 Competencias esenciales para la práctica osteopática

Los osteópatas comparten un conjunto de competencias básicas que les guían en el diagnóstico de sus pacientes y que constituyen la plataforma del método osteopát1co de asistencia sanitaria. Se indican a continuacion las competencias esenciales para la práctica osteopática que se deberian incluir en todos los programas formatívos (véase 6.3 más adelante):

  • Historia de la osteopatía, principios y aproximación a los cuidados de la salud;
  • Ciencias básicas pertinentes para la práctica osteopática;
  • Diagnóstico y planificación del tratamiento;
  • Conocimiento de los mecanismos de acción de la intervenciones terapéuticas manuales y de la respuesta genérica de tipo bioquímico, celular y anatómico al tratamiento;
  • Capacidad para valorar las publicaciones médicas y científicas de una forma crítica e incorporar la información pertinente y contemporánea a la práctica; competencia en las aptitudes palpatorias y clínicas necesarias para diagnosticar las disfunciones del cuerpo, con un énfasis en el diagnóstico osteopático (véase el anexo A);
  • Competencia en un amplio espectro de aptitudes habilidades;
  • Proficiencia en el reconocimiento físico y en el entendimiento de los tests y datos pertinentes, incluyendo el diagnóstico mediante imágenes y los resultados del laboratorio;
  • Comprensión y experiencia en el diagnóstico y tratamiento osteopático utilizando los modelos osteopáticos (véase el anexo A) y la evaluación de los resultados;
  • Conocimiento minucioso de las indicaciones para el tratamiento osteopático, y las contraindicaciones de las técnicas osteopáticas específicas;
  • Aspectos éticos y legales de la asistencia sanitaria;
  • Un conocimiento básico de la medicina convencional comúnmente utilizada y de la medicina complementaria y alternativa;
  • Un conocimiento de la práctica, gestión de datos y económica, y de la reglamentación pertinente para la práctica osteopática; y de la
  • Conciencia de si mismo y capacidad para la autocrítica respuestas de pacientes y colegas.

4.3 Historia clínica, examen e interpretación delos hallazgos

Los osteópatas deben realizar una historia clínica del paciente y analizar el motivo de consulta que presenta. Deben ser capaces de interpretar información verbal y no verbal. Esta información se debe registrar de forma individual y almacenar de forma segura. La confidencialidad debe mantenerse en todo momento.

Los osteópatas deben proporcionar a los pacientes la información que necesitan y presentarla de forma que puedan entenderla y sacar provecho de la misma. Deberían explicarse los beneficios y los riesgos y obtener como resultado el consentimiento otorgado por el paciente para el tratamiento/procedimiento.

Los osteópatas deben formular y registrar un diagnóstico o una justificación para el cuidado sanitario o la derivación a un especialista, basándose en la evaluación osteopática y en la historia clínica. El diagnóstico y la Justificación para el cuidado sanitario se deben mantener bajo revisión mientras dura el cuidado del paciente.

Los osteópatas deben seleccionar un curso de acción apropiado basado en un proceso racional de toma de decisiones que incluya una consideración crítica de los limites de competencia, los efectos probables del tratamiento osteopático, la investigación científica pertinente y los deseos del paciente.

Los osteópatas deben demostrar un conocimiento detallado y un entendimiento de la estructura y función humanas, con un gran énfasis en la interrelación funcional de todos los sistemas del cuerpo. Esto debe ser suficiente para reconocer, identificar y diferenciar entre estructuras y procesos normales y anormales en el cuerpo vivo.

Los osteópatas consideran y reconocen merced a un entendimiento de los modelos (véase el anexo A) y los principios, que la enfermedad actual puede estar causada por problemas de salud subyacentes.

Los osteópatas deben efectuar una valoración eficaz y emprender una evaluación minuciosa, sensible y debidamente detallada.

Además de utilizar su aptitud clínica para evaluar a un paciente, los osteópatas deben asimismo poder determinar si son o no necesarios estudios adicionales.

Los osteópatas deben poseer un conocimiento y un entendimiento, de la enfermedad y la disfunción humana, suficientes para tomar una decisión clínica y para diagnosticar y reconocer aquellos trastornos no adecuados para las técnicas osteopáticas específicas.

4.4 Tratamiento osteopático

Los osteópatas deben generar registros clínicos exactos y actualizados de los resultados de la evaluación del paciente y del proceso de tratamiento.

Los osteópatas deben poder justificar cómo se aplica el tratamiento osteopátíco al paciente.

Los osteópatas deben ser capaces de reconocer las acciones apropiadas, incluyendo la derivación del mismo cuando ello sea necesario.

4.5 La profesión osteopática

4.5.1 Generalidades

La osteopata es reconocida como distinta a las disciplinas de asistencia sanitaria que utilizan técnicas manuales y limita a las técnicas de manipulación de la columna vertebral a menudo asociadas con la medicina manual.

Para evitar el aislamiento como facultativos, se recomienda a los osteópatas que busquen la cooperación con otros facultativos y que ingresen en una asociación o registro osteopático nacional, o cuando no exista tal organismo que colaboren con otros colegas para constituir una asociación o registro. Se recomienda que las organizaciones osteopáticas trabajen en cooperación con otras instituciones para fomentar unos niveles elevados de la práctica osteopát1ca.

4.5.2 Desarrollo profesional continuado

Los osteópatas deben mantener y desarrollar sus conocimientos y aptitudes referentes al tratamiento osteopático y a la ciencia a través del desarrollo profesional continuado.

El desarrollo profesional continuado debe mantener, mejorar y ampliar el conocimiento y aptitudes osteopáticas de los osteópatas graduados y desarrollar las cualidades personales requeridas en sus vidas profesionales.

Sujeto al marco legal nacional, se debe establecer un requisito para garantizar la formación continuada del osteópata en activo.

4.5.3 Gestión de la calidad

Se recomienda a los osteópatas y a sus asociaciones osteopáticas nacionales a que desarrollen sistemas de gestión de la calidad acordes con las normas Europeas de la calidad pertinentes.

En ausencia de normas de calidad nacionales existentes, las normas de calidad para la práctica osteopática deben incluir:

  • El acceso a las instalaciones de consulta;
  • La sala de consultas/tratamiento;
  • La dotación de zonas de espera y otras dependencias para los pacientes;
  • La información proporcionada a los pacientes sobre su tratamiento y cuidado incluyendo el precio y cualquier mecanismo de reintegro;
  • Los procedimientos de higiene y limpieza, para el personal, las instalaciones, las dependencias y el equipo;
  • Los sistemas y procesos establecidos para la gestión de las situaciones de emergencia;
  • La seguridad y confidencialidad de la información del paciente y de otros datos;
  • La comunicación con los pacientes incluyendo los procedimientos para concertar citas y de recepción;
  • La evaluación de la satisfacción del paciente;
  • Los procesos de mejora continua dentro del establecimiento.

5 Ética

El osteópata debe prestar servicios con un comportamiento ético y profesional de alto nivel. El anexo B proporciona los principios éticos para los osteópatas. El osteópata debe observar estos principios en sus interacciones con pacientes, con pacientes potenciales y con otros osteópatas y profesionales de la salud.

6 Formación y aprendizaje práctico

6.1 Generalidades

Un osteópata debe haber alcanzado un nivel de conocimiento y de aptitudes producto de la formación y del aprendizaje práctico que cumpla las características siguientes.

6.2 Formas y/o categorías de la formación

6.2.1 Generalidades

La regulación del ejercicio de la osteopatía y prevenir su ejercicio por facultativos no cualificados requiere un sistema apropiado de aprendizaje práctico, de examen y de concesión de licencias.

Los indicadores formativos de referencia han de tener en consideración los siguientes aspectos:

  • El contenido de la formación;
  • Los métodos de la formación;
  • A quién se ha de impartir la formación y por quién;
  • Los cometidos y responsabilidades del futuro facultativo; y
  • El nivel de educación previa requerida para participar en la formación osteopática.

Existen dos tipos de formaciones dependiendo de la formación y experiencia clínica previa de los profesionales en formación:

  • Los programas formativos Tipo I: están dirigidos a aquéllos con poca o ninguna formación previa en atención sanitaria, pero que han completados su enseñanza secundaria a equivalente; y
  • Los programas formativos Tipo II: están dirigidos a aquéllos con formación previa como profesionales de la atención sanitaria.

6.2.2 Características comunes de los programas Tipo I y Tipo II

El tratamiento manual osteopático es un componente distintivo de la osteopatía. Requiere el conocimiento y las aptitudes tanto cognitivas como sensitivo-motrices, y el desarrollo de estas aptitudes clínicas y manuales requiere tiempo y práctica.

La formación de las aptitudes osteopáticas y del examen físico debe impartirse de manera presencial. Otros contenidos académicos curriculares pueden ser impartidos en diversos fomatos educativos.

Ambos programas Tipo I y Tipo II deben ser validados o evaluados externamente, mediante aportación osteopática independiente y experta.

Quienes proporcionan la formación y el aprendizaje práctico osteopático deben garantizar, mediante información documentada, que el personal clínico y académico dispone del conocimiento profesional y educativo, y de las aptitudes y experiencia apropiadas, además de mantenidas con un desarrollo profesional continuado.

La práctica clínica osteopática supervisada es un componente esencial de la formación de los osteópatas y puede ofrecerse en diversos formatos. La mayor parte de la formación clínica debe ofrecerse en un entorno osteopático.

Aquellos formatos adecuados incluyen:

  • En una clínica dedicada a la enseñanza osteopática, donde pueda ofrecerse soporte y docencia de alta calidad;
  • En hospitales o en establecimientos de asistencia sanitaria, donde los alumnos puedan. observar una amplia variedad de patologías y tratamientos médicos convencionales además de formarse en la comunicación inter-profesional.
  • En centros de osteopatía privados y previamente aprobados por las escuelas, donde los alumnos puedan observar, diagnosticar y tratar pacientes bajo supervisión; en un entorno docente, donde los alumnos puedan observar cómo un osteópata/ponente aplica un tratamiento de un paciente y reflexiona sobre el proceso con los alumnos;
  • En una situación docente en la que los alumnos puedan tratar a pacientes en frente de otros alumnos, supervisados por el ponente o los instructores y con el consentimiento del paciente.

6.2.3 Programas Tipo I

Un programa Tipo I típico, tal y como lo define el referencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) [1], comportaría 4.800 horas, incluyendo al menos 1.000 horas de práctica clínica osteopática supervisada y capacitación.

Los modelos de educación superior (incluyendo las definiciones de las horas de docencia, de aprendizaje y presenciales), varían en función del país europeo y los requisitos para un programa tipo I, deben de cumplir no menos de dos de los tres requisitos siguientes. requisitos siguientes:

  • No menos de 4.800 h;
  • No menos de 240 créditos del sistema euro ECTS a nivel del segundo ciclo;
  • Una cualificación a nivel de Master ( venga o no precedida de una cualificacíon a nivel de Licenciado separada).

6.2.4 Programas Tipo II

La duración y el contenido de un programa Tipo II deberá adaptarse dependiendo de la evaluación de la formación, del aprendizaje práctico y de la experiencia previos del alumno.

Se requiere que los programas Tipo II deben incluir un mínimo de 1 000 h de práctica clínica osteopática supervisada.

Sin embargo, este número de horas se podría adaptar dependiendo del rango de los formatos de aprendizaje práctico previos según se describen en el apartado 6.2.2 antes descrito.

Un programa Tipo II típico comportaría 2.000 horas repartidas en un mínimo de cuatro años, incluyendo práctica clínica supervisada y capacitación.

Los resultados del aprendizaje osteopático para un programa Tipo II deben ser los mismos que para un programa Tipo I.

Los programas Tipo II deben cubrir las competencias básicas osteopáticas incluyendo el conocimiento, la comprensión y la aplicación de los modelos osteopáticos. Independientemente de la formación, de la capacitación y de la experiencia adquirida previamente, los graduados de los programas Tipo II deben también demostrar las mismas competencias prácticas osteopáticas, incluyendo las aptitudes sensitivo-motrices y la aplicación de los principios osteopáticos en el tratamiento clínico, que los graduados de programas Tipo I.

Continua……

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